Así nació el dulce de leche

Por: Laura Vaillard

«Vos que viajás tanto, ¿qué es lo que más extrañás de Argentina?», me preguntan con frecuencia. «¿Hay alguna cosas que lleves siempre con vos?»

Además de los afectos, que siempre son lo que más se extraña, cuando viajo por períodos largos o me mudo temporalmente a algún otro país, siempre llevo conmigo un pote de dulce de leche, que luego raciono cuidadosamente según la longitud de mi estadía.

Para los argentinos, el dulce de leche es un producto cotidiano, de esos que pensamos que ha existido siempre. No me había puesto a pensar es sus origines hasta que me llegó una PPT que cuenta la leyenda de cómo surgió este delicioso manjar dorado.

Según dicen, todo comenzó el 24 de junio de 1829 cuando el general Juan Lavalle y el general Juan Manuel de Rosas firmaron el «Tratado de Cañuelas» con el objetivo de terminar la sangrienta batalla entre hermanos y compatriotas.

El 17 de julio, Lavalle llegó a la estancia de su antiguo enemigo Rosas, para terminar de arreglar cuestiones pendientes. Cansado por la larga cabalgata, Lavalle se tiró a descansar cerca de la cocina donde las mujeres de servicios estaban preparando «lechada» (leche con azúcar caliente para el mate).

Al cabo de un rato, una de las sirvientas se asustó por el fuerte ronquido del general y dejó la «lechada» desatendida para avisarle a Rosas que el enemigo dormía en su territorio.

Cuando llegó Rosas con sus hombres preparados con palos y machetes para atacar al intruso, cuenta la leyenda que Rosas se echó a reír y ordenó que dejaran dormir tranquilo a Lavalle. Dada la orden, todos se retiraron, incluyendo la cocinera.

Una vez que Lavalle se despertó, notaron que la «lechada» se había convertido en un espeso potaje que emanaba un agradable dulzor. Alguien lo probó, le encantó y lo convidó al resto de los presentes. Y así se dice que surgió el dulce de leche, que actualmente utilizamos para endulzar manzanas, rellenar milhojas, panqueques, bombones, arrollados, cañones o rogeles, para preparar helados y budines, decorar flanes, o cualquier cosa que se nos pueda ocurrir.

Más allá de esta leyenda, seguramente el dulce de leche debe tener más de un origen dado que existen versiones similares en Colombia (manjar blanco), en Venezuela (arequipe) y en México (conocido como cajeta, aunque el sabor es diferente ya que está hehco a base de leche de cabra), entre otros países de Latinoamérica.

¿Han escuchado alguna otra historia sobre cómo se originó el dulce de leche?

 

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