Me leva Brasil, no me lleva tan lejos

Me leva Brasil, no me lleva tan lejos

Por: Laura Vaillard VITA RESTÓ Decir que Brasil es alegría es casi un cliché. Pero no deja de ser una percepción personal basada en buenos momentos que pasé con su gente en ese hermoso país. Por eso, a muchos de nosotros nos gusta, de vez en cuando, ir a bailar samba, ver capoeira en el parque o ir a comer comida brasileña. Según la página del restaurante Me leva Brasil, “Desde el 2002, nos encontramos en Palermo viejo, con intención de traerles un poquito de nuestra cultura que es tan rica en su diversidad.” Dice que lo crearon para «matar a saudade» (añoranza) de cada ciudadano que vive en el extranjero y toda aquella persona que quiera disfrutar de buena música y una buena feijoada con una caipirinha… Nos acercamos un mediodía con amigos y distendernos y disfrutar de buena comida y buena música y lo único que recibimos fue una buena cuenta. Tristemente, a veces el ideal queda lejos de la realidad, y es lo que pasó con este lugar. Veredicto Vita: Servicio: (3/5) El servicio era lento y prácticamente inexistente. Éramos los únicos en el lugar y sin embargo tardaron mucho en traer cada plato, que además trajeron por separado y a destiempo. (Es posible que a la noche el servicio sea distinto, pero en un buen restaurante el servicio no debería cambiar según el turno). Comida: (3/5) Las empanadas parecían canapés (al punto que nos las confundimos con una atención de la casa). Del plato de porotos negros y arroz, sólo se podía comer esos ingredientes principales ya que la ensalada estaba chamuscada y los tomates...
Casa Mua, un hogar fuera de casa

Casa Mua, un hogar fuera de casa

Casa Mua está ambientada para que te sientas como en casa con variados tipos de sillones, mesas largas y elaborada comida casera. Cada plato está preparado con delicadeza, pensando en cada sabor, cada color y cada detalle de su presentación. Las paredes son una galería de arte con cuadros de nuevos artistas y los baños son una obra de arte en sí mismos, con modernas decoraciones y lavabos de cerámica hechos a mano. Por si fuera poco, te puedes llevar lo que te guste ya que practicamente cada elemento del lugar está a la venta: la comida, la variada panificación (que incluye cookies gigantes, muffins y bagels, entre otros), la vajilla, los cuadros de las paredes y ¡hasta el espejo del baño! Es un lugar muy agradable para ir a almorzar, tomar la merienda o sentarse a leer un buen libro. Por si fuera poco, también tiene un espacio dedicado para los niños y en el subsuelo cuenta con un espacio recreativo donde funciona el Club Mua, que también se puede alquilar para hacer eventos. Esta es la dirección por si algún día quieren darse una vuelta: Soler 4202 (Esquina Julián Alvárez) Contacto@casamua.com 4862-7561 http://www.casamua.com/   lvaillard Vida Surrealista de Un Viajante Sin...
Sala La Clac: alimento para el cuerpo y el intelecto

Sala La Clac: alimento para el cuerpo y el intelecto

Por: Laura Vaillard “Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”, cantaba Astor Piazzolla en su famoso tango Balada para un Loco. Tiene ese no sé qué de una ciudad moderna y emperifollada con hermosos parques y edificios modernos que guarda debajo de la pollera los vestigios de una noche de locura, un corazón plagado de desamores y desencuentros, una mente curiosa nutrida por infinitas librerías y grandes artistas y una memoria perdida en el mundo de lo que una vez fue. Tiene ese no sé qué que te sorprende sin darte cuenta cuando entras a un bar, una máquina del tiempo, una puerta al pasado, una historia vivida por tus abuelos… Así me pasó la semana pasada, cuando entre a un bar cualquiera y descubrí La Sala La Clac en Avenida de Mayo 1156, un restaurante con una sala de teatro incorporada con capacidad para 100 personas. Aunque el bar-restaurante fue abierto en 2001, el lugar da la sensación de estar en un antiguo bodegón porteño empapelado con revistas viejas, fotos de reconocidos y enigmáticos artistas argentinos, tapas de discos autografiadas, electrodomésticos viejos e infinidades de artículos que evocan a la memoria de los comensales. Esta fusión de la comida con el teatro se debe al resultado natural de la asociación del actor Adolfo “Fito” Yanelli con el chef Guillermo García, los dos dueños del lugar. Esa vez estuve sólo de visita con una cerveza y unos manís, pero dicen que la comida es exquisita y las obras de teatro son muy interesantes, así que habrá que volver… Para ver obras en cartel en La...
40×5: Único bar tributo a los Rolling Stones en Latinoamérica

40×5: Único bar tributo a los Rolling Stones en Latinoamérica

Cuando comencé a escribir el blog en el 2006, proponía viajar sin guía para lograr salir del circuito turístico tradicional y conocer rincones ocultos de la ciudad. Así conocí la iglesia “decorada” con lápidas en Etxachar en Navarra, España y terminé haciendo las compras al estilo malayo en Kuala Lumpur. Sin embargo, hacía mucho tiempo que no me daba esa libertad; que no me dejaba llevar por mis impulsos hacia lugares desconocidos… hasta este fin de semana… Buscando una heladería a las 12 de la noche, el viajante sin guía se apoderó del volante y nos llevó al bar 40×5 en Villa Devoto, al oeste de Buenos Aires, Argentina. Se trata de un bar Tributo a los Rolling Stones ubicado en las esquinas de Cuenca y Navarro fundado en el 2002 cuando el grupo de música inglés cumplió 40 años de trayectoria. Según su perfil el Facebook se trata del “el único bar temático de Sudamérica dedicado a los Rolling Stones. Un rincón de culto donde grupos de amigos y amigas pueden compartir tragos y exquisitas picadas envueltos en una atmósfera ideal para los amantes del rock.” La decoración del lugar está cuidadosamente pensada por Juan, su dueño. Cada objeto tiene un lugar estratégico; nada está colocado al azar. Por ejemplo, si uno se fija bien, detrás del televisor hay una foto del disco “Undercover”, muchas veces traducido al español como “escondido.” A su vez, cada una de las paredes del bar está dedicada a cada uno de los integrantes: Mick Jagger (principalmente voz, guitarra, bajo y armónica), Keith Richards (principalmente guitarra, bajo y piano), Ronnie Wood (guitarra y...
Enfundá la Mandolina y vamos a comer

Enfundá la Mandolina y vamos a comer

Fuente foto: Guía Oleo Mientras que por 1930 los tangueros cantaban «Enfundá la mandolina, ya no estás pa’serenatas, te aconseja la chirusa que tenés en el bulín,» hoy en día los que aconsejan «Enfundá la Mandolina» son los amigos. Éste es un restaurante de comida tradicional argentina, que funciona en una antigua casa de Palermo, reciclada, pintada con colores fuertes y decorada con artículos del recuerdo: raquetas de madera, revistas Billiken de los años ´40 y juguetes de la época de nuestros padres y abuelos, entre muchas otras cosas. El servicio es rápido, los camareros son amables, y aunque a veces no tienen todo lo que indica el menú la comida es sabrosa y original. Veredicto de Vita: Servicio: (4/5) Amable, aunque un poco desordenado. Traían una cosa a la vez y sin un orden lógico; por ejemplo, trajeron primero la comida y luego la bebida. Comida: (4/5) Ofrecen mezclas originales de platos tradicionales argentinos. Su especialidad son los pucheros; ideales para el invierno. Ambiente: (4/5) Familiar. Un agradable lugar para ir con amigos. Por otro laso, es un poco ruidoso para ir en pareja es pasar una cena romántica. Para los argentinos, es un lindo sitio para recordar cuando eran niños ya que el lugar está decorado con juguetes, revistas y adornos antiguos. Para los extranjeros, es un lugar interesante para conocer con qué se divertían los argentinos hace más de 40 años. Precio: (4/5) El precio es razonable, similar al de otros restaurantes de la zona de Palermo. Cómo llegar: Enfundá la Mandolina Salguero 1440 – Ciudad de Buenos Aires Tel: 4822-4479 Sólo efectivo Lunes a sábado,...
Tragos en el Limbo de Palermo

Tragos en el Limbo de Palermo

Fuente foto: adondevamos.com Limbo viene de la palabra en Latin “limbus” que significa “borde del vestido”. Sin embargo, la definición más tradicional hace referencia a aquel lugar, entre el cielo y el infierno, donde pululan las almas. Un estado de “felicidad natural” como indica corazones.org. No por nada Dante Alighieri colocó a los paganos virtuosos y a los filósofos clásicos griegos en ese lugar. En el barrio de Palermo, en Buenos Aires, Argentina, existe otro Limbo Club donde los visitantes y porteños pueden disfrutar de una de las mejores barras de tragos de la ciudad con los tragos más originales que he visto en mucho tiempo: de jengibre, frutilla con albaca, pepino y bloody mary picante, entre muchos otros. Limbo Club goza de un diseño moderno y prolijo con colores armoniosos que ayudan a generar un ambiente cálido para relajarse y pasar un buen rato con amigos. Como bien cuenta badenoche.com.ar, la decoración estuvo a cargo del estudio Dicha, la arquitecta Diana Lisman y la diseñadora Lucrecia Piatelli. Por si fuera poco, en el lugar puedo elegir entre mesas afuera y adentro, lounges privados y mesas en la terraza, todo un lujo de opciones ideal para los indecisos. Veredicto de Vita: “Limbo Club es tiene la mejor barra de tragos que probé hasta ahora. “ Cómo llegar: Limbo Club Costa Rica 4588 Palermo Ciudad de Buenos Aires Tel: 4831- 0459 lvaillard Vida Surrealista de Un Viajante Sin...
Comida Peruana en Buenos Aires: Chabuca Granda

Comida Peruana en Buenos Aires: Chabuca Granda

Extraño, bizarro, totalmente surrealista. Hacía tiempo que no me costaba tanto poner en palabras una experiencia… y luego de comer comida peruana en Chabuca Granda frente al Abasto en Buenos Aires, no sabía qué decir. La ambientación del lugar mezcla el estilo de un bodegón y un bar perdido en medio de la ruta. Pareciera que los dueños del lugar no se decidían por su decoración y hubieran optado por fusionar estilos: ¿Paredes de ladrillo visto o paredes pintadas? Mejor paredes pintadas con secciones aleatorias de ladrillo visto remarcadas con pintura negra. ¿Paredes color coral o rosadas? Mejor una de cada color y que confluyan en una de las pareces para formar una bandera pastel. Durante la cena me sentía la protagonista de una película de Almodóvar, con una rubia de voz gruesa y ronca como cajera y personajes variopintos que interrumpían continuamente nuestra cena para ofrecer trucos de magia para “alegrar la velada”, golosinas, y luces de colores, entre otras cosas. El ceviche y el los mariscos picantes eran abundantes y deliciosos, pero los precios eran muy elevados juzgando por la zona del restaurante, la decoración y la atención que dejaba mucho que desear. Es extraño que un lugar que lleva el nombre de Chabuca Granda (María Isabel Granda y Larco), una de las más aclamadas cantautoras y folcloristas peruanas, no se esfuerce lo suficiente para honrar a un icono del Perú. Personalmente no volvería, hay otros restaurantes peruanos en Buenos Aires que ofrecen la misma calidad de comida por un mejor precio y con mejor ambientación. ¿Quién fue Chabuca Granda? Según Wikipedia, Chabuca Granda (1920-1983) ”nació en...