Sala La Clac: alimento para el cuerpo y el intelecto

Sala La Clac: alimento para el cuerpo y el intelecto

Por: Laura Vaillard “Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”, cantaba Astor Piazzolla en su famoso tango Balada para un Loco. Tiene ese no sé qué de una ciudad moderna y emperifollada con hermosos parques y edificios modernos que guarda debajo de la pollera los vestigios de una noche de locura, un corazón plagado de desamores y desencuentros, una mente curiosa nutrida por infinitas librerías y grandes artistas y una memoria perdida en el mundo de lo que una vez fue. Tiene ese no sé qué que te sorprende sin darte cuenta cuando entras a un bar, una máquina del tiempo, una puerta al pasado, una historia vivida por tus abuelos… Así me pasó la semana pasada, cuando entre a un bar cualquiera y descubrí La Sala La Clac en Avenida de Mayo 1156, un restaurante con una sala de teatro incorporada con capacidad para 100 personas. Aunque el bar-restaurante fue abierto en 2001, el lugar da la sensación de estar en un antiguo bodegón porteño empapelado con revistas viejas, fotos de reconocidos y enigmáticos artistas argentinos, tapas de discos autografiadas, electrodomésticos viejos e infinidades de artículos que evocan a la memoria de los comensales. Esta fusión de la comida con el teatro se debe al resultado natural de la asociación del actor Adolfo “Fito” Yanelli con el chef Guillermo García, los dos dueños del lugar. Esa vez estuve sólo de visita con una cerveza y unos manís, pero dicen que la comida es exquisita y las obras de teatro son muy interesantes, así que habrá que volver… Para ver obras en cartel en La...
Mayumaná controla el tiempo

Mayumaná controla el tiempo

Escrito por: Laura Vaillard Mayumaná es una palabra extraña, diferente, que llama la atención y genera curiosidad, y su espectáculo “Momentum: Si sólo pudiéramos para el tiempo”, hace exactamente lo mismo. “El tiempo es el que marca el ritmo y la base del desarrollo de la música, la canción y el baile. Sin embargo, nuestras acciones tienen la capacidad de cambiar nuestra percepción del tiempo. En Momentum tenemos la capacidad de parar el tiempo, de ralentizarlo para atrapar el momento presente, de cambiarlo para poder revisar el pasado o acelerarlo para impulsarnos hacia el futuro,” explican ellos mismos en su página oficial. Desde comienzo a fin del show, uno no sabe qué esperar. Antes de ir a verlo, pensé que se trataba de un show de percusión y stump, pero eso es sólo una parte de un espectáculo muy completo que incluye también danza, acrobacia, diversos tipos de música, actuación y humor. Es un espectáculo para todo público que fomenta la interacción con el público de una manera amable y constructiva. Desde el escenario, los artistas invitan a los espectadores a que los ayuden a hacer música desde sus asientos y a generar sonidos que luego incorporan a sus canciones a través de remixes electrónicos. Es muy interesante ver los detalles de la iluminación y cómo la utilizan como recurso para resaltar una u otra acción o para simular que las personas vuelvan a pesar de que no tienen cables que las sostengan. Además, existe un excelente trabajo de edición en vivo que no había presenciado antes: a medida que los actores realizar acciones, las van editando y sobreponiendo...
“La Ferretería” escapa del Barrio y se mete en el Teatro El Vitral

“La Ferretería” escapa del Barrio y se mete en el Teatro El Vitral

Entre éstas obras se encuentra «La Ferretería, Escenas en Construcción», una producción de la Cooperativa La Sangre de Balvanera con la dirección de Adriana Grinberg y basada en un procedimiento de improvisación teatral desarrollado en el Taller de Actuación, Impro Teatral y Técnicas Corporales. Es una obra muy divertida y única en la que un grupo de personajes, cuyas vidas un poco trastocadas por la cotidianeidad, se empantanan, se enamoran, se pelean, se alborotan y se vuelven a desear todos los domingos, a las 19:30 hrs. En El Teatro El Vitral, Rodríguez Peña 344. Los personajes son siempre los mismos, pero la historia no. Cada domingo distintos vecinos se encuentran en La Ferretería de la vuelta de su casa con la intención de resolver algunas cuestiones, que más que electrodomésticas o albañileriles, son prácticamente inclasificables. Por eso, el público, con su tremenda sabiduría, define por unanimidad, el destino del personaje. De esta forma, entre todos, logramos sacar adelante a este grupo perdido en la ciudad, víctimas de sus propias incongruencias. Por un lado está Ingrid la peluquera dispuesta a dejarlo todo por dedicarse de lleno a su pasión del cántico popular lynchiano, y el refinado Etchegaray que del vértigo que le da ser taaaaan lo mássshh que se cae para atrás y piensa que todo «esh un Horror». Luego está el «árabes mancos» que no encuentra su brazo mecánico y envía mails de reclamo con los pies, la sindicalista, seguidora ferviente de ‘la unión hace la fuerza’, que llora por los rincones por las mil y una desilusiones amorosas, junto a la exitosa, pero histérica empresaria dispuesta a cualquier...
Piaf: El “Gorrión de París” sigue vivo en Buenos Aires

Piaf: El “Gorrión de París” sigue vivo en Buenos Aires

Veredicto de Vita Una escenografía simple completada con una voz potente, una puesta en escena dinámica y una actuación espléndida por parte de Elena Roger, ganadora del Premio Laurence Olivier. Muchas veces hay obras que están sobrevaluadas y tienen críticas exageradamente positivas porque están lideradas por un actor o actriz de renombre o porque la obra vanagloria a un personaje icónico. Sin embargo, este no es el caso de la obra de teatro Piaf, en el Teatro Liceo, en Buenos Aires, Argentina. Tanto la actriz principal, Elena Roger y el director, Jaime Lloyd como los maquilladores y los iluminadores se merecen cada uno de los aplausos. Aunque no puedo decir lo mismo de los actores de reparto, que me parecieron tiesos e inexpresivos y no estaban a la altura de la protagonista. A pesar de que la vida de la verdadera Piaf, es triste y melancólica, plagada de tragedias y desamores, el director presenta el lado alegre y brutalmente honesto de una mujer que sentía una pasión infinita por el canto, el alcohol y los hombres. Más allá de haber visto la vida de Edith Piaf (su nombre real era Édith Giovanna Gassion) representada en películas, documentales, revistas y libros, la obra no se pierde en una representación más, ya que está representa de manera moderna con recursos actorales que entremezclan el canto, la danza, la poética y hasta algo de clown. Es una obra completa, conmovedora, diferente y divertida que se disfruta de comienzo a fin. Síntesis de la obra Fuente Foto 1: Geoteatral Fuente Foto 2: Diario La Nación Artículos relacionados: Arte de la Mano de Darín,...
La muerte del Señor Smith, teatro independiente a la altura de los grandes

La muerte del Señor Smith, teatro independiente a la altura de los grandes

Por: Laura Vaillard Si, confieso: soy una fiel admiradora del talento. Sea en pintura, escritura, teatro, música, danza, u arquitectura, admiro a todas las personas talentosas. Por eso mismo no me caso con un género y disfruto por igual, aunque cada cosa en su momento, a artistas tan variados como Dream Theater, Bob Marley (reggae), Sabina y Tim McGraw (country), por ejemplo. Muchas veces reniego de Buenos Aires, de la velocidad con la que se vive, de la violencia de la sociedad (que cada vez aumenta más), de la alta taza de robos, de la falta de respeto de muchos de sus habitantes que tiran la basura por la calle, estacionan en cualquier lugar y no respetan a los peatones… Sin embargo, por otro lado, Buenos Aires tiene una diversidad cultural que no se encuentra en muchos otros lugares. Es cuestión de saber buscar, saber escuchar y saber observar. El arte está por todos lados: Lo podemos escuchar a través de los músicos callejeros cuando tomamos el subte y observar en los grafitis que alegran las paredes de la ciudad cuando vamos en el colectivo. También lo vivimos cuando tomamos clases con apasionados profesores o cuando vamos al teatro a ver a consagrados artistas como Darín. La semana pasada fui a ver La Muerte del Sr. Smith y reafirmé aún más mi gusto por las cosas bien hechas. Antes de ver la obra, pensé, erróneamente, que se trataba de una adaptación de una obra inglesa. Sin embargo, después descubrí que es una obra 100% argentina. Durante la obra de humor detectivesco situada en los años 50, el detective Bevilaqua y...
“Los 39 escalones”, una persecución que da risa

“Los 39 escalones”, una persecución que da risa

Fuente de Fotos: Cscomunicarte y Blog de Teatro “Los 39 escalones” no hacen referencia a una escalera, sino más bien a una organización mafiosa que persigue a Richard Hannay (Diego Ramos), luego de que la Annabella Smith (Laura Oliva), la sensual espía que había llevado a su casa la noche anterior, amaneciera acuchillada en su living. Desde ese momento, Hannay protagoniza una intensa persecución por los Estados Unidos donde se encuentra con policías, guardas, granjeros, profesores y espías que a veces lo ayudan y otras veces entorpecen su huida. Esta obra de Alfred Hitchcock y John Buchan´s (adaptada para teatro por Patrick Barlow), producida en argentina por Javier Faroni y dirigida por Manuel González Gil, es una muestra de talento y un sinfín de recursos con los que tan sólo cuatro actores logran interpretar más de 150 personajes. A nivel mundial, la obra ha sido galardonada con dos premios Tony en Broadway y un Laurence Olivier a la mejor comedia en Londres, mientras que en Argentina, Nicolás Scarpino y Laura Olivo recibieron el premio al mejor “Actor/actriz de reparto en comedia dramática y/o comedia” durante los premios Ace 2010. La escena del tren es una de mis favoritas ya que intensifica el absurdo que caracteriza la obra. Por un lado, los actores simulan el movimiento ondulante del tren y cómo se les vuela el sombrero cada vez que abren la ventana. Por su parte, cuando se detiene el tren, Scarpino y Gionola protagonizan una decena de personajes que van cambiando sus voces y actitud según el sombrero que llevan puesto. En una época plagada de inseguridad, miedos y tristezas,...
Viajando por el Subconsciente con el Club del Silencio en Buenos Aires

Viajando por el Subconsciente con el Club del Silencio en Buenos Aires

Acostumbrados a vivir sobre el tren del apuro, muchas veces nos cuesta hacer una pausa, sea por “falta de tiempo” o de costumbre, o porque la misma inercia de nuestra aceleración nos lo impide. Por eso me gustan tanto lugares como el Club del Silencio que te obligan a parar, a disfrutar del silencio y compartir tiempo con uno mismo. Como bien explica Shoni Shed en los flyers, “El Club del Silencio” es un recital a ojos cubiertos que despierta los demás sentidos. Al ingresar, te invitan a cubrirse los ojos y desde ese momento, comienza el viaje por tu imaginación. Diferentes sonidos, canciones, perfumes y objetos te van transportando por recuerdos de la infancia y diferentes paisajes. En mi caso, con la música caminé por la orilla de un río calmo, visité una aldea medieval, divisé esbeltos y elegantes caballos blancos que se acercaban a tomar agua, recogí flores de jazmín y di un paseo por el circo, las fiestas patrias de Pamplona y el carnaval de Gualeguaychú. Tras escuchar los mismos sonidos, otras personas visitaron cuevas, vieron un amanecer frente al mar y jugaron con una cajita de música. Durante la segunda etapa, ya con los ojos abiertos y con una copa en la mano, uno disfruta de un concierto acústico en un ambiente chill-out que vibra con armonía y dulzura. La experiencia del Club del Silencio depende de uno mismo; de la permeabilidad y predisposición de cada persona a sensaciones nuevas, las experiencias vividas y la imaginación de cada uno. Personalmente reviví imágenes de viajes olvidados, sensaciones dormidas y sonrisas apagadas. Si están en Buenos Aires...
Adriana Grinberg, incentivadora de creatividad en acción

Adriana Grinberg, incentivadora de creatividad en acción

Escrito por: Stella Bertetta (Buenos Aires, Argentina) Adriana Grinberg, es la directora de El Ojo de la Verdad. Ejerce la docencia y dirección teatral, vinculando diversos estilos del lenguaje actoral al desarrollo expresivo, creativo y artístico del actor. Desestructurando las nociones que solemnizan al teatro como un método rígido y dando lugar a la experimentación, aprendizaje y creatividad, propone al tallerista recorrer experiencias del ejercicio actoral para dar herramientas al talento y deseo, la capacidad de expresar en acción su universo y potencial. Puedes encontrar info relacionada con ella, sus talleres y obras, en http://www.adrianagrinberg.com.ar/ Desde tu taller han surgido varias obras a lo largo de los años. ¿Nos dirías cuáles y de qué trataban? Son muchas… “Ejercicio País”, en el 2002, cuando el país estaba en plena crisis, “Improvisación Teatral”, “en Sala420”, “Quién mató a María Marta”, “Conventillo”, “Neosainete”, “Depto8”, “La Ferretería”… Todas tratan sobre personajes con conflictos y devenires sencillos de la gente nuestra, de lo que conocemos… Estas piezas surgen del entrenamiento en el taller, como una forma de ir construyendo el oficio de actuar mientras se aprende… Hace años te dedicas desde tu taller, a enseñar los procedimientos del teatro aplicados a la improvisación teatral. ¿Por qué improvisación? ¿Qué le da al actor? La improvisación teatral es el principio de la actuación. Un actor que no entrena con improvisación, difícilmente pueda componer personajes o asumir la textualidad de la escena como un lenguaje, que tiene convenciones y procedimientos que orientan al actor para poder narrar, en términos actorales, su talento y deseo de actuación. Es el momento en que el actor descubre lo que tiene...