Museo del Oro en Bogotá: ese precioso metal a la vista de todos

Museo del Oro en Bogotá: ese precioso metal a la vista de todos

Por: Laura Vaillard Museo del Oro: Bogotá, Colombia No es novedad que el oro ha sido razón de importantes guerras en el mundo durante muchos años. No obstante, tras pasear por las salas del Museo del Oro en Bogotá, Colombia y apreciar las grandiosas piezas, no cuesta entender por qué causaba la perdición y alimentaba la codicia de aquellas personas que tocaban con la mirada este metal precioso. Las civilizaciones prehispánicas en el territorio de Colombia tenían una relación muy especial con sus ancestros, los gobernantes y los dioses, y plasmaban sus creencias y sus tradiciones dándole forma a distintas piezas de oro. Específicamente, como explica la página del museo, “Caciques, sacerdotes y chamanes fueron los encargados de guardar, transmitir y renovar las representaciones cosmogónicas. Dotados con capacidades y sensibilidades especiales, eran sometidos desde niños a largos procesos de aprendizaje sobre la mitología, las plantas sagradas, la astronomía y las prácticas rituales. Con sus palabras, gestos y objetos como herramientas, realizaban un trabajo simbólico que transformaba el mundo para garantizar la reproducción de la naturaleza y el bienestar de la sociedad. A su lado, los orfebres, mediante una labor técnica y a la vez mágica, transmutaban los metales en objetos con significados culturales.” Dentro del nuevo edificio del Museo, diseñado por el arquitecto Germán Samper Gnecco e inaugurado en diciembre de 2004, uno puede aprender sobre la historia del oro de éstas civilizaciones. Según la página oficial del museo, las cuatro salas permanentes contienen cuatro temas principales: 1) El trabajo de los metales, 2) La gente y el oro en la Colombia prehispánica, 3) Cosmología y simbolismo y 4) La...

Quememos el Año Viejo

La Quema del Año Viejo representa la «purificación para alejar la mala suerte o las energías negativas del periodo que termina, así como de transición pues también se celebra la llegada del nuevo año aboliendo lo anterior».

Snack: Hormigas Fritas Colombianas

Snack: Hormigas Fritas Colombianas

Por: Laura Vaillard Conociendo mi espíritu aventurero, me trajeron de Colombia como snack: “Hormigas Culonas Fritas”. Apenas abrí la bolsita, me dio mucha impresión ver las hormigas tiesas con las patas retorcidas. Además, eran mucho más grande de lo que imaginaba: tenían más de 1,5 cm de largo. Pero bueno, ya que me las había traído desde tan lejos, había que probarlas. Tomé coraje, saqué una hormiga de la bolsa y coloqué una de las afortunadas sobre mi lengua. La dejé ahí un ratito, mientras tomaba coraje para morderla y así poder saborearla. Y con el primer mordisco vino el primer: ¡ahhhdrjguacatelahhhh! Y así de rápido un sabor agrio y rancio cubrió toda mi boca. ¡Horripilante! Realmente me sorprende que haya gente que las describa como “un manjar exótico”. Me comentaron que es posible que el sabor rancio haya sido porque el aceite había sido utilizado demasiadas veces, y no necesariamente por las hormigas. Dado que solo las comí una vez, les deja el beneficio de la duda. Pero debo admitir, que a pesar de alto valor proteico de las hormigas, por ahora prefiero prescindir de ellas. Mi primera experiencia con las Homigas Culonas Fritas, no fue nada placentero. ¿Alguno ha tenido una mejor experiencia? InfoSurrealista   Vida Surrealista de Un Viajante Sin...