Viajero, Rezale al Gauchito Gil

Viajero, Rezale al Gauchito Gil


− ¡Tocá bocina!

− ¿Para qué si no viene nadie?

− ¡Dale! Tocá bocina. No ves que acabás de pasar al Gauchito Gil.

− ¿Y ese quién es?

− Es un santo pagano. Dicen que tenés que tocar bocina cuando pasás por su altar para que te de suerte.

− Mmmm.

A pesar de la enérgica reacción de mi amiga ante el santuario del Guachito Gil, su explicación no satisfizo mi curiosidad. Necesitaba investigar más al respecto.

Cuenta la leyenda que Antonio Mamerto Gil Nùñez, también conocido como “Curuzú Gil” (cruz, en guaraní), vivió en la zona de Pay-Ubre, departamento de Mercedes, Corrientes, entre 1840 y 1890.

Como gaucho bondadoso y pacífico, se negó a luchar en las batallas entre Liberales (celestes) y Autonomistas (colorados), por lo que fue tildado de desertor por los militares.

Algunas versiones cuentan que luego de un tiempo Gil se representó frente al Coronel J. Cruz Zalazar dispuesto a participar de las batallas. No obstante, el coronel no perdonó su deserción previa y lo envió a los tribunales de la ciudad de Goya para que sea juzgado.

Al enterarse de la detención de Gil, el Coronel Velásquez de Paraguay comenzó a recolectar firmas de 20 personas ilustres de la zona para conseguir el perdón del Gauchito.

Sin embargo, antes de que arribara la orden de liberación, Gil fue ejecutado. Según el Coronel Zalazar: “Cuando se remitía el reo a Goya a ser juzgado, quiso fugarse y tuvo que ser muerto.”

Se dice que antes de morir, el Gauchito Gil conversó con el sargento que lo iba a matar e imploró que esperara a que llegara la orden de su perdón. Al ver que el sargento ignoraba sus súplicas agregó: “junto con la orden de mi perdón te van a informar que tu hijo se está muriendo de mala enfermedad, y como vos vas a derramar sangre de inocente, invocadme para que interceda ante Dios por la vida de tu hijo: porque suelen decir que la sangre del inocente suele servir para hacer milagro.”

El sargento hizo caso omiso a los pedidos del Gauchito y prosiguió con su ejecución.

Cuenta la leyenda, que cuando el sargento llegó a Mercedes confimó las palabras de Gil. Desesperado, invocó al Gauchito, y su hijo sanó.

Al otro día, arrepentido y agradecido, fabricó una cruz y la llevó al lugar donde había muerto Gil. Así nació la leyenda.

Desde ese momento, miles de creyentes piden ayuda al Gauchito y tocan bocina al pasar frente a capillas del Gauchito Gil para asegurarse que llegarán a salvo a destino.

Oración al Gauchito Antonio Gil
OH! Gauchito Gil
Te pido humildemente
Se cumpla por intermedio
Ante Dios, el milagro que te pido:
Y te prometo que cumpliré
Mi promesa y ante Dios
Te haré ver,
Y te brindaré mi fiel agradecimiento
Y demostración de Fe
En Dios y en vos Gauchito Gil
Amén



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lvaillard

 

 

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