Sarona, un rincón de la herencia alemana en Tel Aviv

Sarona, un rincón de la herencia alemana en Tel Aviv

“Caminando por la calle yo te vi. Caminando por la calle yo te vi. Y un día yo me enamore de ti”, dirían los Gipsy Kings. Pero en mi caso, no estoy hablando de un chico, sino de Sarona, una zona comercial a cielo abierto en el centro de Tel Aviv desarrollada a partir de la reconstrucción de una antigua aldea de templarios alemanes que se establecieron al oeste del Río Ayalon hacia 1871. En aquel entonces el asentamiento estaba compuesto por cristianos del sur Alemania dedicados a la agricultura.

Actualmente, es un oasis peatonal en pleno Tel Aviv, donde con tan solo unos pasos, uno puede perderse entre hermosas casitas de estilo contemporáneo de la Baja Bavaria, sentarse a tomar sol o hacer un pic nic en algunas de las zonas parquizadas, tomar un café en uno de los tantos restaurantes de Sarona, o hacer shopping en alguno de los negocios de ropa.

 

Un poco de historia

Luego de la Primera Guerra Mundial, con la ocupación británica de Palestina, los templarios fueron exiliados a Egipto. En 1921, los alemanes regresaron a sus antiguos hogares y Sarona volvió a florecer. Pero la paz duró poco, y en 1939, con el estallido de la segunda guerra mundial, los británicos declararon “enemigos nacionales” a los habitantes de la aldea y los exiliaron a Alemania y Australia, convirtiendo Sarona en un campo de detención.

Años más tarde, las fuerzas británicas terminaron de conquistar la localidad, convirtiéndose en su base y también el target predilecto para los distintos movimientos clandestinos de resistencia judía como Haganah, Etzel y Lehi, que buscaban la independencia del control británico.

En 1947, los británicos fueron desplazados y el grupo Haganah tomó control sobre Sarona renombrándolo ‘Mahaneh Yehoshua’ (Campo Yehoshua) en honor a Yehoshua Globerman, el líder del movimiento de resistencia. En 1948, cuando las oficinas gubernamentales fueron alojadas allí temporalmente mientras Jerusalem era sitiada, el campo volvió a cambiar de nombre y David Ben-Gurion lo bautizó “Kiryah” (el recinto).

Aunque en 1949, las oficinas fueron trasladadas de vuelta a la capital de Israel, muchos ministerios gubernamentales, incluyendo la oficina del Primer Ministro, siguieron funcionando allí hasta el año 2000.

La reconstrucción

La reconstrucción de este diminuto trozo de historia es sumamente reciente. Recién en 2006, se renovó la fachada de 36 edificios del antiguo asentamiento templario. El resto de las construcciones fueron demolidas.

Una característica muy particular de la reconstrucción fue que tuvieron que desplazar cinco de estos maravillosos edificios para poder expandir la calle Kaplan, una compleja hazaña arquitectónica con el fin de preservar parte de la herencia de Tel Aviv.

Luego de esconderse durante décadas detrás de alambres de púa, Sarona por fin puede brillar y encandilar a los visitantes con su especial fisonomía.

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