Improcrash, un trío que nunca decepciona

Improcrash, un trío que nunca decepciona

Tras presentarse a sala llena en junio, hacen otra función nuevamente el 12 de julio en el Teatro Border de Palermo.

Por Antonella Fiacco

Este grupo conformado por Lucho Barreda, Paula Farías y Rodrigo Bello, existe desde 2005 (casi 20 años). En sus inicios eran un cuarteto, y la estaban acompañados en ese entonces por Charo López. Cuando fui a verlos hace ya 15 años, todo el mundo impro me parecía una novedad, otro de los nombres que más resonaban en ese entonces eran Mosquito Sancineto, Marcelo Savignone, Osqui Guzmán, cada uno con su estilo particular. Recientemente, volví a ver Improcrash y seguían con tanta energía, ocurrencias y rapidez como en aquel entonces.

Con un show dinámico y divertido, interactúan con el público para poder desarrollar sus historias, a través de estilos que ya son la impronta personal del grupo: Marionetas, Cine Argentino de los 70, Gauchesco, Marionetas, Telenovela, Thriller psicológico, Cámara lenta, entre los más recordados. Se destaca la gran química que hay entre cada miembro, que utiliza la idea de su compañero para crear una nueva narración y sumarle atributos nuevos, que a su vez serán usados de nuevo para armar otra cosa nueva, y así hasta que el ciclo termine, y puedan cerrar esa pequeña escena con la ovación del público.

Nadie es la estrella, sino que todo se crea en gran solidaridad, teniendo en cuenta a su compañero/a con mucha empatía y apertura a la propuesta del otro (con total confianza, un salto al vacío sin saber a donde te va a llevar). Seguramente, el trabajar juntos hace tantos años, ayuda a que el conocimiento forme un verdadero equipo, tanto dentro como fuera de la escena.

Cada función es única e irrepetible, no caen en el chiste fácil y siempre sus seguidores fieles podrán reír a carcajadas porque disfrutan de este tipo de humor. Más allá de los gags, lo que siempre me sorprendió y atrajo de su técnica es la destreza, ya sea en el «guión» como en lo físico. Todo parece magia, pero no es magia, todo eso es fruto de una técnica de un trabajo duro por detrás. A diferencia del teatro tradicional, donde el ensayo del guión es clave, acá se valen de otros recursos para que todo tenga sentido y la obra no caiga en un agujero negro que termine desorientando a los espectadores (seguramente te haya tocado presenciar espectáculos así).

Las funciones el teatro Border, hacen que su calidez se note aún más, ya que es una sala en la que podés estar cerca de ellos, estés donde estés, apreciando cada gesto o movimiento.

No tienen más escenografía que sus mismos cuerpos, más vestuario que sus 3 camisas floreadas, y nos guían a través de señales como un sonido de una puerta que se abre, unos brazos que imitan el movimiento de una marioneta y unas voces que intentan emular a los musicales, siempre en tono de parodia. El musical que me tocó ver, fue «Mi marido usa boina para ir al baño», un delirio completamente coherente cuando pudieron unir todas las piezas y crear una historia con esa frase que el público les tiró en suerte.

Si todavía no disfrutaron la experiencia de ir a verlos, les recomiendo mucho ir a la próxima función, o conocer un poco más sobre lo que hacen desde su canal de Youtube: https://www.youtube.com/@Improcrash

Acerca de Improcrash! 
Es un grupo argentino de improvisación, destacado en su género y reconocido por su técnica en Europa y Latinoamérica. Juego, emoción y creatividad caracterizan sus historias creadas en el momento. Los shows son parte de la magia de lo imprevisible y lo inmediato, Improcrash es siempre un nuevo espectáculo. Obtuvo el título de Campeón Invicto del III Mundial Impro Chile 2010. Representó a la Argentina en Improlombia, Festival Improlucha Internacional en Mexico, Festival FIMPRO en Brasil, Festival Internacional Los Improvisadores en Chile y Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá Primer Mundial.

Acerca de la Impro
La característica central que posee la «impro» es el hecho de que es creada en el momento. Cuando se improvisa, ya se está haciendo la puesta en escena, la investigación del personaje, el texto, la escenografía. En síntesis, todo lo que conforma una obra de teatro. Y todo esto sucede en el lapso de unos pocos segundos. Los recursos de los que se vale el artista para hacer avanzar la escena son múltiples: historias fantásticas, juegos de palabras, asociaciones libres, respuestas intuitivas, trabajo con máscaras.

Una situación como esta genera un riesgo implícito: las cosas pueden salir mal porque se deja una parte librada al azar. ¿Qué es lo que puede llevar a una escena mala? De acuerdo con Mick Napier, escritor del libro Improvise: “Muchas de las escenas ‘de nunca acabar’ estuvieron situadas en un lugar ambiguo con actividades ambiguas y relaciones ambiguas”. Lo que nos lleva a la conclusión de que es fundamental el trabajo sobre los personajes y las situaciones, para lo cual es indispensable estar atento a la escena y a los movimientos de los compañeros. Al espectador tiene que quedarle claro donde se está desarrollando la escena, cómo se llaman los personajes, que relación hay entre ellos, cómo están vestidos, ya que no lo tienen frente a sus ojos sino que es tarea de los improvisadores “hacer todo eso visible”. 

Las condiciones de previsibilidad son generalmente 3: 

  1. El hecho de que todo lo que se produce en el escenario nace en el momento sin haber sido escrito, guionado ni ensayado con anterioridad.
  2. Que requiere de cierta participación o estímulo del público para generar sus historias.
  3. Que los actores deben trabajar en base a la aceptación de sus propuestas y la escucha atenta de lo que hacen los demás. 

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