El monstruo de White Roses es un thriller psicológico, estilo true crime, sobre una joven secuestrada durante meses en un sótano por un vecino. Es tan verosímil que borra los límites entre la ficción y la realidad. Domingo en el Teatro Pavón.

Una joven desaparecida. Meses encerrada en un sótano. Un vecino aparentemente normal.Podría ser un caso real, de esos que llenan horas de televisión y titulares. Pero no lo es. El monstruo de White Roses, que se representa los sábados en el Teatro Pavón, juega precisamente a eso: a parecer verdad.

Cuando el teatro imita al true crime

La obra arranca como lo haría cualquier documental de crímenes reales. El espectador siente que está frente a una pantalla. Escucha el testimonio de una joven que ha sobrevivido a su secuestrador. Luego, la historia cambia de escenario y baja al sótano.

Allí se construye la relación entre víctima y captor. Una relación incómoda, marcada por el miedo, la dependencia y la manipulación. Más allá del secuestro, la obra pone el acento en algo menos evidente: cómo se cuenta la historia y cómo se construye el monstruo.

El montaje, escrito y dirigido por Jesús Torres y protagonizado por Víctor Palmero y Lucía Díez, señala directamente a los medios de comunicación. A su forma de narrar, de repetir, de convertir un caso en espectáculo.

Deja en evidencia que, cuando una historia se cuenta muchas veces, deja de ser solo un hecho. Se convierte en un show consumible y esperado por el público. En ese relato, alguien acaba siendo “el monstruo”.

¿Quién decide quién es el monstruo?

La pregunta atraviesa toda la obra.¿Es el captor?¿Es el entorno que lo rodea?¿Son los medios que construyen su imagen? El monstruo de White Roses no da respuestas cerradas, pero sí coloca al espectador frente a esa duda.

Una ficción que parece real

Aunque no está basada en hechos reales, la obra utiliza todos los códigos del true crime: testimonios, reconstrucción, tensión psicológica. El resultado es una historia que podría haber ocurrido. Allí yace su fuerza. Porque obliga a mirar estos relatos de otra manera. A preguntarse por qué nos interesan tanto. Y qué papel jugamos como espectadores.

Más allá del titular

En un momento en el que el true crime domina plataformas, podcasts y librerías, la obra propone una pausa: dejar de consumir la historia y empezar a cuestionarla.¿Hasta dónde llega el sensacionalismo?¿Y quién decide qué historia merece ser contada?“

EL MONSTRUO DE WHITE ROSES”

📍 En abril en el Teatro Pavón

Reparto:

Víctor Palmero y Lucía Díez

Compañía: El Aedo Teatro

Dirección y autoría: Jesús Torres

Escenografía: Carlos Brayda y Juanjo González

Iluminación: Jesús Díaz Cortés

Espacio sonoro: Alberto Granados

Audiovisuales: Antonio Villar

Vestuario: Juanjo González

Fotografía: Moisés F. Acosta

Producción ejecutiva: Iván Flores

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