Esas cosas que pasan cuando ya no sabemos mirarnos más

Teatro Buenos Aires

Escrito por Antonella Fiacco

DOS, una desconexión”, escrita por Pablo Bellocchio y dirigida por Nicolás Salischiker, forma parte del colectivo de trabajo Lascia. Estrenada en 2016, lleva más de 70 funciones en el Teatro Polonia (Fitz Roy 1477), los viernes a las 21.

Esta comedia dramática aborda con humor y creatividad la desesperada comunicación del siglo XXI a través de distintos momentos de una pareja. Pone en escena lo que surge de nosotros cuando no podemos comunicarnos.
La sensación de estar hablando diferentes idiomas. Y de repente un: “No estamos bien”, una frase que puede sonar hecha, pero que sin dudas fue escuchada, vista o leída alguna vez en nuestra vida.

La historia puede parecer simple: un chico conoce a una chica, se enamoran, caen en la rutina, comienzan las peleas y la ruptura parece inevitable. Sin embargo, lo interesante de la propuesta no es el qué, sino cómo está contada.

La forma de narración no lineal, fragmentada, lo es todo. El juego con la temporalidad y la escenografía, hace que en un mismo tiempo convivan las múltiples etapas de la relación. Primero, el enamoramiento y las promesas. Después, las peleas tontas (si es que eran peleas tontas). Hasta ver solo a ella llorando, reclamándole a un teléfono. Cinco actores recrean esas situaciones en la misma puesta en escena, primero separados, y luego incluso interactúan: pasado, presente y un futuro inconcluso que se estira eternamente por la incapacidad de soltar a quien se quiere.
“Dos, una desconexión”, habla sobre el amor, o mejor dicho, el desamor de Miguel y Claudia. Porque esa misma conexión que al principio parecía unirlos, era el germen de la ruptura. Desde el inicio hay una tensión que no para de crecer, reflejo de un drama que se corta con un poco de humor ácido. La atmósfera cargada de angustia, incluso cuando recién se conocen y parecía que nada malo iba a pasar, hace creer en un final tan inevitable como anunciado. La violencia contenida del comienzo se transforma en violencia explícita al final, cuando ya no hay risas sino reproches continuos y coerción de las dos partes.

Los malos entendidos, la sobre-explicación, el intento de reparar una y otra vez e intentar arreglar a las personas. A pesar de que ese tratar de arreglar implique moldear al otro y convertirlo en justamente, en un otro que no es él. Porque te quiero te cuido, pero ¿cuidarte de qué? Todos estos ejes se problematizan, y hacen que el espectador salga tan desgastado como los personajes. Por momentos recae en los lugares comunes o clisés. Aun así vale la pena transitarla.

¿Qué hubiera pasado si…? Un intento por volver el tiempo atrás y no estar esperando una puerta que no se abre. Romperse la cabeza para evaluar los motivos por los no funcionó, devolver los objetos como si exorcizaran a una persona de tu vida, preguntarse qué es ser incondicional y sentirse defraudado por el otro, y por uno mismo.
¿Cómo evolucionamos para transformarnos en conocidos y luego, con la misma facilidad, en dos desconocidos? ¿Cuándo se llega al punto en el que no hay vuelta atrás? ¿Se llega realmente a ese punto o hay posibilidad de reintentarlo infinitas veces? Y si la hay ¿bajo qué costos?
Una obra corta pero efectiva. Un buen para plan para el fin de semana, no apto para corazones sensibles.

FICHA TÉCNICA

Elenco: Nicolás Dezzotti, Malena López, Catalina Motto, Sheila Saslavsky y Maximiliano Zago

Escenografía y Vestuario: A&M Realizaciones

Diseño y operación de luces: Lucas García

Diseño Gráfico: Rodrigo Bianco

Puesta en escena: Pablo Bellocchio y Nicolás Salischiker

Asistencia de Dirección: Rodrigo Bianco

Producción: LASCIA Colectivo de Trabajo

Dramaturgia: Pablo Bellocchio

Dirección General: Nicolás Salischiker

 

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